Una tarde con Luna: triunfazo de Defensores en San Francisco
Defensores dio un golpe de autoridad en San Francisco. El Granate derrotó 2-0 a Sportivo Belgrano por la cuarta fecha del Nonagonal del Torneo Federal A y consiguió tres puntos fundamentales para mantenerse en la pelea por los puestos de privilegio.
La gran figura de la jornada fue Enzo Luna, autor de los dos goles que le dieron al conjunto de Villa Ramallo una victoria tan contundente como valiosa. El delantero apareció en los momentos decisivos y fue determinante para que Defensores se quedara con un triunfo que le permite mirar con optimismo lo que viene.
El equipo dirigido por Gabriel Pieralisi mostró personalidad para afrontar un partido exigente como visitante. Con orden, concentración y eficacia en los metros finales, el Granate golpeó cuando tuvo sus oportunidades y luego supo sostener la ventaja ante un Sportivo Belgrano que buscó reaccionar.
El 2-0 desató el festejo de todo el plantel en el vestuario. No era para menos: Defensores volvió a sumar de a tres en una instancia donde cada punto tiene un enorme valor y quedó bien posicionado en la tabla.
Después del encuentro, Pieralisi analizó la actuación de su equipo y destacó el esfuerzo realizado para conseguir una victoria de semejante importancia. También habló Mateo “Bocha” Ramos, uno de los buenos valores que tuvo el Granate en la mitad de la cancha y que aportó equilibrio y trabajo durante toda la tarde.
Con este triunfo, Defensores alcanzó los 7 puntos y se ubica tercero, compartiendo esa línea con Sol de América. El conjunto formoseño aparece por encima debido a que derrotó al Granate en el enfrentamiento entre ambos.
La tabla del Grupo A, tras cuatro fechas, tiene a San Martín de Formosa con 10 puntos, seguido por Sol de América y Defensores, ambos con 7. Luego aparecen 9 de Julio y Douglas Haig con 5; Gimnasia de Chivilcoy y Sarmiento de La Banda con 2; Sportivo Belgrano con 2 y Bartolomé Mitre con 1.
Defensores volvió de San Francisco con mucho más que tres puntos: se llevó confianza, protagonismo y la certeza de que está en condiciones de pelear arriba. Y en una tarde donde todo tuvo nombre y apellido, hubo un gran responsable: Enzo Luna, dueño absoluto de una tarde soñada.



























