Villa Ramallo se paraliza: Los Andes y Defensores protagonizan una nueva edición del clásico por el Prefederal
La emoción del básquet regional tendrá este miércoles uno de los partidos más esperados de la temporada. Desde las 21:00, Los Andes y Defensores volverán a verse las caras en una nueva edición del clásico de Villa Ramallo, correspondiente al Torneo Prefederal, en un encuentro que puede resultar determinante para la pelea por los primeros puestos.
El presente de ambos equipos invita a imaginar un gran espectáculo. Defensores llega con 12 puntos y ubicado en el lote de escoltas, mientras que Los Andes suma 11 unidades y buscará volver a festejar para acercarse a los puestos de privilegio. En lo más alto de las posiciones aparece Gimnasia y Esgrima de Pergamino, ambos con 14 puntos, en una tabla que muestra una marcada paridad entre los principales protagonistas.

La primera rueda entregó un partido inolvidable. En aquella oportunidad, Los Andes se quedó con la victoria por un ajustadísimo 85 a 84, en un duelo que se definió en los últimos instantes y que tuvo como figuras a Fausto Dignani, goleador del Granate con 22 puntos, y a Ferraris, máximo anotador del Tucura con 23 unidades.
Para Defensores, además de la necesidad de ganar para tomarse revancha deportiva, el encuentro tendrá una dificultad adicional. El conjunto local no podrá contar con Valentín Ingrata, suspendido tras haber sido sancionado en el torneo de la Asociación de Básquet de San Nicolás. Su ausencia representa una baja sensible para el equipo, tanto por su aporte en el juego como por su experiencia en esta clase de compromisos.
El clásico encuentra a ambos equipos en plena lucha por mantenerse en los puestos de clasificación y seguir de cerca a los líderes. Por eso, más allá del orgullo que siempre está en juego en un enfrentamiento de estas características, los puntos tendrán un valor especial.
Con antecedentes recientes cargados de emoción, tribunas que prometen un gran marco y dos equipos necesitados de sumar, Villa Ramallo volverá a vivir una noche de básquet con clima de final.
































