San Martín golpeó en el final y dejó sin nada a Belgrano
Por la sexta fecha del Torneo Apertura “Jorge Piaggio”, en la tarde de hoy en el estadio Luis Arnone, Belgrano cayó por 1 a 0 ante San Martín de Pérez Millán en un partido discreto, que parecía encaminarse al empate pero se resolvió por un error en los minutos finales.
El encuentro enfrentaba a dos equipos con realidades distintas: Belgrano, que venía de una dura derrota ante Regatas, y San Martín, que llegaba entonado tras golear como local a General Rojo.

En el primer tiempo, el equipo visitante manejó más la pelota, aunque le costó generar situaciones claras frente a un Belgrano bien parado en defensa. El conjunto local apostó a lo que pudieran producir Lenci y Ocanto en ataque, pero el desarrollo fue chato, con pocas emociones y sin llegadas de riesgo, por lo que el 0 a 0 al descanso reflejaba lo visto en el campo.
En el complemento, Belgrano se adelantó unos metros y estuvo cerca de abrir el marcador con un remate de López que se estrelló en el travesaño. San Martín seguía sin encontrar los caminos y, para colmo, se quedó con diez jugadores tras la expulsión de Gómez a los 15 minutos por decisión de Scarinzi.
A pesar de la desventaja numérica, la visita tuvo una chance clara a través de un tiro libre que exigió a Toledo, quien respondió bien arrojándose sobre su derecha para enviar el balón al córner.
Cuando todo indicaba que el partido terminaría sin goles, llegó la jugada que definió la historia: a los 42 minutos del segundo tiempo, una desinteligencia entre un defensor y el arquero de Belgrano dejó la pelota servida en el área y Gelito, sin oposición, la empujó al gol para marcar el 1 a 0.
En los minutos finales, Belgrano fue con más empuje que ideas en busca del empate, cargando con centros para Ocanto y Lenci, pero no le alcanzó. Así, el equipo de Pérez Millán se llevó un triunfo valioso del Luis Arnone, en un partido en el que tuvo la pelota pero generó poco, y que terminó ganando gracias a un error rival.
Belgrano, que durante gran parte del encuentro había controlado los avances de su rival, pagó caro una desconcentración y se quedó con las manos vacías.

























