El básquet argentino vivió una noche cargada de historia y emociones en el Estadio Cincuentenario de Formosa. En un duelo que evocó aquellas recordadas finales de los años 80, Obras Basket se impuso con autoridad por 90 a 78 frente a Ferro Carril Oeste y se consagró campeón de la primera edición de la Copa Islas Malvinas.
El conjunto de Núñez mostró solidez a lo largo del encuentro y terminó festejando un título que marca un hito: es su primer campeonato dentro de la órbita de la Liga Nacional. Además del trofeo, Obras celebró el reconocimiento a Federico Zezular, quien fue elegido como el MVP de la final, y aseguró su lugar en la próxima Liga Sudamericana.

Del otro lado, la derrota dejó un sabor amargo en Ferro, especialmente para el nicoleño JoseTomás Defelippo, que no pudo coronar la noche con su segundo título l con el equipo de caballito. El alero tuvo pasajes de entrega y protagonismo, intentando mantener a su equipo en partido, pero se encontró con un rival que supo controlar los momentos clave y cerrar mejor el juego.
Defelippo buscó ser una vía de gol y aportó intensidad en ambos costados de la cancha, aunque Ferro no logró sostener la regularidad necesaria ante un Obras que fue creciendo con el correr de los minutos. La diferencia final reflejó esa mayor consistencia del equipo ganador, que supo capitalizar sus oportunidades y manejar los tiempos del encuentro.
Más allá del resultado, la final dejó una postal significativa: el regreso de un clásico histórico del básquet nacional en una definición por un título. Obras y Ferro volvieron a verse las caras en un escenario grande, reeditando una rivalidad que marcó una época y que, décadas después, sigue vigente sobre el parquet.

























