Pergamino Básquet rompió la mala racha y festejó ante su gente con una gran actuación de Nicolás Rodríguez
Pergamino Básquet volvió a sonreír. En una noche cargada de desahogo y esperanza, el conjunto dirigido por Maffei consiguió su primera victoria como local en este 2026 al derrotar con autoridad a Gimnasia por 87 a 72, cortando así una racha adversa de 13 derrotas consecutivas. El triunfo, además, llegó ante uno de los equipos fuertes de la conferencia, lo que le otorga aún mayor valor y alimenta la ilusión de cara a la lucha por la permanencia.
Dentro de un funcionamiento colectivo sólido, se destacó nuevamente Nicolás Rodríguez, quien firmó una planilla muy completa: en 26 minutos y 6 segundos en cancha aportó 13 puntos, 6 rebotes, 2 asistencias y 1 recuperación, cerrando con una valoración de 16 y confirmando su buen momento individual.

El partido comenzó con un mejor arranque de la visita. Gimnasia encontró respuestas ofensivas desde el perímetro, con Pelorosso como principal vía de gol desde los tres puntos. En el local, Mohnen y Shepherd sostuvieron al equipo con intervenciones oportunas que evitaron que el rival se escapara. Sin embargo, el primer cuarto quedó en manos del “Lobo” por 22 a 19.
En el segundo período, Pergamino mostró una reacción importante. Ajustó su defensa y ganó confianza en ataque, especialmente desde el tiro exterior. Chadbourne fue determinante con tres triples clave que cambiaron el rumbo del juego. Con mayor solidez colectiva, el equipo de Maffei logró revertir el marcador y se fue al descanso largo en ventaja por 44 a 39.
Tras el entretiempo, Pergamino alcanzó su mejor momento en el partido. Con Shepherd imponiéndose en la pintura, dominando el duelo ante Barroso, el local llegó a sacar una máxima de 15 puntos. No obstante, Gimnasia reaccionó a través de Vergara y Paz, quienes condujeron la ofensiva visitante y lograron achicar la diferencia. A pesar de ello, el conjunto pergaminense se mantuvo firme y cerró el tercer cuarto arriba por 66 a 61.
En el último período, Pergamino demostró madurez y carácter. A diferencia de otros partidos de la temporada, supo sostener la intensidad y administrar la ventaja con inteligencia. Con efectividad en los momentos decisivos y un juego colectivo convincente, terminó de inclinar el encuentro a su favor y selló el definitivo 87 a 72.
La victoria significó mucho más que un resultado positivo. Pergamino Básquet rompió el maleficio, volvió a ganar ante su público y dio una señal clara de recuperación desde la llegada de Maffei. Con actuaciones individuales destacadas y una mejora evidente en el funcionamiento general, el equipo renovó su confianza y mantiene viva la ilusión de revertir su presente en la temporada.

























