Del castigo ejemplar a la recompensa: el insólito caso Defensores de Salto
Lo que hace apenas unas semanas era celebrado como un fallo histórico contra la violencia en el fútbol, hoy se transformó en un mensaje contradictorio. El Tribunal de Disciplina del Consejo Federal había sancionado a Defensores de Salto con la pérdida de la serie frente a Gimnasia de Chivilcoy, dos años de suspensión del Torneo Regional Amateur, seis meses de clausura de su estadio y una fuerte multa económica.
Sin embargo, en una resolución inesperada, el mismo organismo decidió levantar la sanción, habilitando al club a participar de la edición 2025 del certamen por “mérito deportivo”, aunque sin la posibilidad de solicitar Licencia.

Un escándalo que pedía ejemplaridad
Los incidentes ocurridos en la final de ida frente a Gimnasia de Chivilcoy habían dejado imágenes lamentables: invasión de campo, agresiones a los jugadores visitantes y un partido suspendido con el local en desventaja. La respuesta inicial del Tribunal fue dura, clara y celebrada como un freno necesario a la violencia.
Pero ahora, con el levantamiento del castigo, el mensaje que queda flotando es peligroso: “pórtate mal que serás recompensado”.
Una decisión que erosiona la credibilidad
El cambio de criterio del Consejo Federal genera indignación en gran parte del ambiente. En lugar de sostener la sanción como ejemplo para el futuro, el organismo terminó dando marcha atrás y permitiendo a Defensores de Salto competir en el próximo torneo.
La contradicción es evidente: se había castigado al club con dureza, pero ahora se lo “premia” devolviéndole la chance de ascender. La violencia pierde sanción y la disciplina pierde autoridad.

El futuro inmediato
Defensores de Salto estará presente en el Torneo Regional Amateur 2025, pero lo hará bajo una enorme sombra de polémica. Mientras tanto, la credibilidad del Tribunal de Disciplina queda seriamente cuestionada: la sanción que parecía marcar un antes y un después terminó siendo apenas un papel mojado.
























