A base de esfuerzo y talento, Mateo Coronel se ganó un lugar en el fútbol profesional. Llegó hace un par de años a Argentinos Juniors, jugó algunos encuentros en la Reserva y después saltó a Primera División para disputar partidos del torneo nacional y la Copa Libertadores de América.
El delantero de Ramallo dio sus primeros pasos en Social cuando uno de los técnicos del fútbol infantil era Sergio Barbieri. De aquel momento compartido quedaron recuerdos que no se olvidan y por eso el ex Defensores le llevó una camiseta de regalo. “Son esas cosas lindas que te regala el fútbol, un pibe que está triunfando, se vino unos días a Ramallo porque tiene libre, me trajo este obsequio, me gustó mucho, son cosas que te llenan por esos pequeños detalles que son más que un campeonato u otra cosa, porque quiere decir que tuvimos un vínculo, los chicos se acuerdan. A Mateo lo tuve desde los 5 a los 12 años en el fútbol infantil de Social, tuve una relación muy importante con él, lo conozco desde muy chiquito, y que hoy con 22 años venga y haga estas cosas me llena de orgullo, me pone feliz, pero más feliz estoy por el momento de él”, contó el actual técnico de Regatas en RADIO META.
Para “El Tano” fue la puerta de ingreso al mundo de los entrenadores y la dirección técnica. “El trabajo de un formador pasa por ahí, no es solo entrenamiento de fútbol, es estar pendiente de un montón de cosas cuando los chicos son pequeños, estar detrás de ellos, vincularse con cada uno de manera diferente. Fue una etapa preciosa haber ingresado a este mundo del fútbol a través del fútbol infantil, viví cosas extraordinarias. No es solo el entrenamiento, a veces tenés que ir a la casa, fijarte como están, si tiene algún problema, porque no fueron a entrenar…”
Recordó una linda anécdota de cuando hubo que convencerlo para que juegue. “Franco, el hermano, tiene unos años más y jugaba en el fútbol infantil. Mateo, con 5 años, fue a la primera práctica y no quería saber nada, quería hacer otra cosa. A Franco si le dabas ocho horas por día, practicaba ocho horas por día. Mateo fue y no le gustó, pero yo veía que golpeaba bien la pelota, pero él no quería ir. Entonces fui con un alfajor a la casa y lo convencí. Le entré por ese lado. Siempre nos reímos, hasta con la familia, porque mirá si no hubiera llevado ese alfajor!”
Barbieri está convencido que es el comienzo de una carrera que va a ser mucho más exitosa. “De chiquito estaba convencido que iba a ser profesional, está muy bien de la cabeza, seguramente le va a ir mucho mejor de lo que está ahora. Tiene mucha confianza y siente que tiene que ser el 9 de Argentinos y no tengo dudas que lo va a lograr”.
Y fue más allá: “Tiene unas condiciones infernales, todavía no se vio todo lo que puede dar, eso se logra con partidos, con continuidad y confianza, el día que logre jugar 5 partidos de entrada se va a ver la mejor versión, es un jugador extraordinario, yo no tengo dudas que tiene destino europeo”.
Fuente: Radio Meta

































